Maestro
El oficio del maestro está mencionado en 3 pasajes: Ef. 4:11, 1 Cor. 12:28-29 y Rom. 12:4-11. El ministerio de enseñanza está bien definido en el Nuevo Testamento. El don de enseñanza puede ser encontrado en los oficios del pastor, profeta, apostol y evangelista. Uno puede estar en el oficio del maestro y a la vez ser un pastor.
Uno puede ser un profeta o evangelista y ser un maestro también. Sin embargo, alguien puede estar en el oficio de maestro sin ser un pastor. Esta persona usualmente viaja para enseñar, sin embargo tiene un pastor y una iglesia local de la cual sale. Cualquier Cristiano puede enseñar la Biblia o compartir lo que sabe; esto se llama el ministerio de reconciliación (2a Cor. 5:18). Esto no hace a esa persona un maestro. Uno que opera en el oficio de maestro enseña la Palabra de Dios por un don divino, dado por Dios. No es simplemente una persona con una habilidad natural o una inclinación para enseñar. Las habilidades e inclinaciones pueden ser de ayuda, pero el don no es algo natural, es algo sobrenatural.
A. El último ministerio que la Biblia menciona es el magisterial. Este es un ministerio que debe dar a conocer la verdad a la congregación. La verdad que nos hará libres.
B. “Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer las señales que tú haces si Dios no está con él.” Juan 3:2
C. La palabra señal en su raíz griega es: dar a entender, informar y declarar.
D. Esta fue la señal que vio Nicodemo y algunos otros en Jesús. Es decir, que las señales de un maestro es traer entendimiento al pueblo a través de la Palabra.


